Cómo superar un bloqueo al escribir

Estás inmerso en el desarrollo de tu historia, estás deseando terminarla para enviársela a tu editorial infantil… y de repente se te acaban las ideas, pierdes el sentido de lo que quieres contar, no te gusta el desarrollo de tus personajes, te ralentizas, no sabes por donde continuar… Ha sucedido, te has bloqueado.

El bloqueo al escribir es uno de los mayores miedos de los autores y sin duda uno de los factores que más ansiedad y frustración causa durante la escritura. A veces simplemente se soluciona con mantener la calma, despejarnos y respirar profundamente.

No obstante si estás leyendo estas palabras es porque temes que quizás este bloqueo no se pase tan fácilmente. Quizás lo que necesitas son un par de consejos para rebajar tu ansiedad y conseguir que esta fase de ralentización dure lo menos posible.


Respira y aléjate

De nada sirve obstinarse en seguir escribiendo si realmente no se nos ocurre nada con lo que continuar y estamos bloqueados. Plantéate dejar de escribir por un tiempo. Días, semanas, meses, años… ¡lo que necesites!

Tu mente seguirá trabajando en tu historia por ti, recabando nuevas conversaciones, experiencias, estímulos…  Cualquier detalle puede ser el detonante para acabar con nuestro bloqueo.

Simplemente fija en tu agenda el día que estimes oportuno para finalizar tu descanso y una vez que llegue, revisa tu obra nuevamente. Seguro que encontrarás nuevas ideas y podrás retomarla.

Absorbe y crea

Analiza de dónde ha surgido tu obra. Una experiencia propia, aquella película que viste y te impactó, un libro que pensaste que tu podrías mejorar… Sea cuál sea la fuente de la que surgió tu idea… debes beber más de ella.

Puede que tu error desde el primer momento sea que no has realizado el suficiente trabajo previo y no te has formado sobre lo que quieres contar. Por ejemplo, si quieres escribir una saga fantástica pero solo has visto Juego de Tronos, pues quizás no sea suficiente.

Realiza un esquema donde señales en primer lugar el planteamiento, el nudo y el desenlace de tu historia. Una vez que tengas lo básico comienza a desarrollar tus tramas leyendo sobre aquellos puntos que veas más débiles en tu obra o dónde sientas que te cuesta más continuar tu historia.

Visualiza películas o series del mismo género de tu obra, lee más novelas para conocer de qué forma han gestionado otros autores sus procesos, habla con tu entorno y pídeles su opinión sobre aquellos temas que sientes que te cuestan más.

Poco a poco verás como tu esquema crece, y cada vez serán más las referencias y los hilos de los que puedes servirte para continuar tu obra y evitar el temido bloqueo.

No te exijas tanto a ti mismo

Es posible que este bloqueo te haya surgido por tus propias inseguridades, por no considerarte lo suficientemente bueno para ser escritor o porque no crees que tu historia tenga el valor suficiente.

En primer lugar y siendo un poco cruel, tengo que decirte que no cualquiera vale para ser escritor. No todo el mundo tiene las herramientas y los conocimientos necesarios para crear una obra de calidad que llame la atención del público.

Igualmente esto tiene una fácil solución: la formación. En la actualidad existen cientos de cursos, libros especializados, expertos…, que te pueden aconsejar y formarte para convertirte en lo que siempre has querido ser y acabar con estas inseguridades.

Pero si realmente crees que tus problemas residen en la obra que estás escribiendo, debes de dejar atrás tus vacilaciones. Podrás leer tu obra mil veces y siempre encontrarás una escena que no te convence, una frase que quieres cambiar, un final de capítulo con el que te asaltan las dudas…

Es imposible que tu obra quede 100 % perfecta y es algo que debes aceptar. Como comentábamos anteriormente, estamos continuamente exponiendo nuestra mente a nuevas experiencias, estímulos… que van a conseguir cambiar nuestros pensamientos y hacer que lo que ayer nos parecía brillante, hoy nos parezca horrible.

No te precipites y por supuesto no borres. Ve recopilando cada idea que decides eliminar o que ya no te convence, porque puede que dentro de un par de días te arrepientas de haberte dejado llevar.

Esperamos que después de leer este artículo, tengas las herramientas necesarias para superar este amargo trago y no pierdas la ilusión por terminar tu increíble obra. ¡Te esperamos!