Conocemos a Elena Blanco y María del Mar Santos, autoras de Eternas mariposas, álbum ilustrado por Gala Gargano.

Elena nació en Madrid en el invierno de 1983 y desde entonces allí sigue. Ella es una persona muy soñadora. Creció en un barrio lleno de niños, con 3 hermanos a los que adora y con los que vivió los mejores momentos de su infancia. Sus padres insistieron mucho en la importancia de estudiar y sobre todo de la lectura. Y así acabó, estudiando psicología. Ahora es neuropsicóloga y trabaja con población infantil, algo que le fascina; son los más pequeños los que más le han enseñado el valor terapéutico de los cuentos. Es la mamá de 2 niños en la tierra y una en el cielo, que le enseñó el lado más duro de la maternidad e hizo que se convirtiera en la persona que es hoy en día. Sus hijos y su compañero de vida, que le apoya en todos sus proyectos locos, son sus personas favoritas, las que le llenan el corazón de alegría y con las que disfruta día a día escuchando sus risas y mirando la belleza de la vida a través de sus ojos.

María del Mar nació en Madrid en 1964. Vive en Cabanillas de Campo, un pueblo que valora la Cultura con actividades muy interesantes y diversas. Es una mujer creativa y solidaria, le encanta escribir y leer. Trabaja como asistente personal acompañando y apoyando a personas dependientes en su día a día. Ha creado la Asociación El Cielo de la Alcarria para personas con dis/capacidad y sus familias. Dirige el programa de radio en Ondas Cabanillas, «Compartiendo amor», para la inclusión social y la diversidad. Su página web y blog son muy interesantes. Está casada y tiene 3 hijos.

Eternas mariposas

Durante la pandemia, son muchas las personas que se han enfrentado a la dura situación de perder a un ser querido en unas condiciones excepcionales, impidiendo despedirse y velar a esa persona. Eternas Mariposas cuenta cómo el duelo es un proceso personal que podemos llenar de creatividad, en el que podemos despedirnos de nuestros seres queridos mediante actos de amor que ayudan a sanar poco a poco las heridas del corazón. Despedirse no es olvidar, es recordar y darse permiso para transitar el duelo y aprender a decir adiós desde el corazón. Se trata de entender que el ser humano tiene la capacidad de superar hasta los momentos más complicados de su vida, destacando el valor de la familia, la naturaleza, el amor, la vida, el respeto por el dolor ajeno, y la bondad de una humanidad que lucha cada día por superar esta pandemia mundial.

«Es un cuento que se puede leer en otros momentos de nuestra vida en el que necesitemos despedirnos de nuestros seres queridos de otras formas»

Si tuvierais que explicarle a alguien de qué trata Eternas mariposas, ¿Cómo la presentarías?

Eternas Mariposas es un cuento que trata sobre el proceso duelo y, especialmente, de la despedida de un ser querido cuando nos ha dejado durante la pandemia por Covid19. Durante todo este tiempo, muchos de nuestros familiares o amigos han fallecido sin que podamos despedirnos como solíamos hacer antes de la pandemia. Esto hace que nos hayamos tenido que reinventar y Eternas Mariposas ofrece esa posibilidad a sus lectores (grandes y pequeños), llenando de creatividad y personalizando el proceso de despedida. Es un cuento enfocado para población para población infantil, juvenil y adultos. Es un cuento que, aunque esté escrito en un momento histórico con muchas particularidades, se puede leer en otros momentos de nuestra vida en el que necesitemos despedirnos de nuestros seres queridos de otras formas.

Comenzando desde el origen, en vuestro caso relacionado con la pandemia ¿Cómo comenzasteis a escribir Eternas mariposas?

Durante el confinamiento del 2020, vivimos el sufrimiento de recibir la trágica noticia de haber perdido a un familiar o amigo sin podernos despedir. La población general sufría, cada uno con su situación personal. Tanto Mar como yo deseábamos ofrecer nuestros conocimientos y experiencia en forma de homenaje a todas esas personas que habían fallecido y a sus seres queridos. Buscamos la manera de acompañarlos y ofrecerles otras formas de decir ADIÓS. Lo cierto, es que teníamos claro que queríamos que Eternas mariposas fuera un cuento dulce para aliviar el dolor de todas esas personas, ofreciendo posibilidades para su despedida y recuerdo eterno. 

¿Cuáles son los valores principales que destacarías de Eternas mariposas?

El cuento destaca el valor de la naturaleza (porque proponemos utilizar los elementos de la naturaleza para los procesos de despedida), la familia (porque su lectura trata de unir a la familia en el dolor y en el proceso de despedirse, ofreciendo la posibilidad de que cada uno busque su manera y personalice su despedida), destaca el valor de respetar el dolor ajeno y sus tiempos de recuperación y el amor por el otro, por el que se ha ido y por los que se quedan

Algo muy destacado de esta obra es la despedida de los seres queridos como un acto de amor ¿Cómo está presente ese mensaje dentro de Eternas mariposas para que llegue a los niños?

Los niños, dependiendo de la edad, viven la muerte de una determinada manera. Entendemos que permitirles participar en los rituales de despedida (siempre que ellos así lo deseen) les va a ayudar a entender que esa persona no va a volver tal y como la conocían hasta ahora, pero si pueden recordarla, las veces que quieran o necesiten, mediante actos de amor que pueden llenar con su creatividad y mundo mágico. Mediante las ilustraciones de Gala, los niños entienden mejor el mensaje y se sienten identificados con las emociones que pueden sentir. Las mariposas son muy representativas. Los rituales de despedida son actos en el que volvamos todo nuestro amor hacia esa persona que ha fallecido y lo personalizamos según lo sintamos en cada momento.

Vuestra familia y amigos seguro que han sido un apoyo para iniciar esta aventura con BABIDI-BÚ, ¿Cómo han influido en este paso?

Ambas creemos que el mayor apoyo lo hemos tenido la una con la otra, ya que todo ha sido muy fluido y enseguida las dos teníamos claro como queríamos que fuera el cuento. Estábamos de acuerdo en casi todo. Ha sido, en muchos aspectos, algo sencillo, y por supuesto una experiencia inolvidable.

Elena: En mi caso, mi marido fue la primera persona que lo leyó y se emocionó. Es una persona que siempre me apoya en todo lo que hago, de hecho, en muchas ocasiones le pone más ilusión que yo misma. Además, mis hijos, especialmente, mi hija Alba (4 años), con esa inocencia y ese mundo mágico en el que vive, fue la que nos ayudó a utilizar un lenguaje más adaptado al público infantil. Cuando se lo leí y vi que lo entendía, entonces supe que el cuento estaba listo para ser ilustrado. Cuando nos llegaron los primeros ejemplares fue cuando comuniqué a mi familia que habíamos escrito un cuento y fue una grata sorpresa ver sus reacciones y su recibimiento. Ellos, aunque no sean muy imparciales, nos han llenado de halagos.

Mar: Con el apoyo que yo más he contado ha sido con el apoyo de mi hija Irene, que lo ha vivido muy de cerca y con la que he podido disfrutar desde el momento de su creación, disfrutando de su lectura, las ilustraciones y su opinión. Ella ha sido la observadora en este proceso, y mi marido, por supuesto, también. Estoy muy contenta porque la familia lo está leyendo ahora y todos me llaman y nos felicitan por la dulzura con la que transmite el mensaje. Los niños lo están viviendo con mucha ilusión y aprendizaje. Todo son halagos de amigos y familia, y es maravilloso compartir con ellos esta experiencia.


Las ilustraciones han sido realizadas por Gala Gargano, ¿Cómo ha sido trabajar con ella?

Gala es una excelente ilustradora y tiene una predisposición que hace sencillo el proceso más difícil. Nos preocupaba que el ilustrador que escogiésemos no entendiese la esencia del cuento. No queríamos ilustraciones realistas que añadiesen más sufrimiento, sino todo lo contrario, que apoyaran al texto y a la idea de que el despedirse no es olvidar (que creemos es el mensaje principal), sino todo lo contrario, es colocar a la persona que se ha ido en un lugar eterno de nuestra memoria y nuestro corazón, y materializar ese amor con rituales.
Gala nos entendió perfectamente y fue tan fácil… Sus ilustraciones llevan la dulzura que buscábamos y, además, consigue llegar a los más pequeños. Atrae la atención de los niños y les ayuda a comprender el mensaje. Sin duda, Gala era la ilustradora que buscábamos y volveríamos a repetir, sin duda. Fue una maravilla trabajar con ella.


¿Cómo definirías el estilo de las ilustraciones de Eternas mariposas?

Son ilustraciones muy dulces y con una gran carga expresiva. Gala es capaz de hacer con detalles muy pequeños, un significado inmenso. Una de las ilustraciones que reflejan esto es la ilustración del niño agarrando a su abuela en las primeras páginas del cuento. Si os fijáis en sus manitas, esa ilustración expresa todo lo que quisiéramos decirles a nuestros seres queridos que ya no están.
Son ilustraciones con un carácter infantil que llena el corazón del adulto. Esa dulzura es lo que pedía Eternas mariposas.
¿Cómo llegasteis a BABIDI-BÚ y cómo ha sido vuestra experiencia publicando literatura infantil?

Ambas autoras conocíamos la Editorial y especialmente la colección La Mirada de Daniel. Cuando teníamos escrito el cuento, apostamos por varias editoriales, pero BaBidi-Bú, nos propuso impulsar el proyecto de forma inmensamente respetuosa, sin modificar apenas nada de lo escrito y sobre todo respetando la esencia, la dulzura y la intención con la que fue escrita Eternas mariposas. Nuestra experiencia con la editorial ha sido excelente y eso ha hecho que este proyecto, esperemos, no sea el último. Es muy satisfactorio ver cómo nuestra intención de llegar al lector de una determinada manera, llegue exactamente tal y como habíamos previsto, y sobre todo ver el recibimiento que está teniendo en el mundo infantil.

Por último, ¿Qué le diríais a un autor novel que quiere adentrarse en el mundo de la literatura infantil y publicar su primer libro?
Que rescate al niño que un día fue y recuerde qué era lo que le gustaba, lo que le ilusionaba, lo que hacía que su mundo fuera mágico, para dar el mensaje que quiera transmitir. Si, además cuentan con niños a su alrededor, nuestro consejo es que se les escuche y se les pregunte su opinión. Los más pequeños tienen ideas maravillosas que nosotros no somos capaces de ver en el mundo de los adultos. Si su obra va a tener ilustraciones, creemos que lo más importante es que esas ilustraciones acompañen y complementen el texto y su esencia, y no al revés.

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