Soy un autor novel de literatura infantil, ¿puedo publicar?

Soy un autor novel de literatura infantil: ¿cómo puedo dar visibilidad a un proyecto y convertirlo en un libro publicado?

Y hoy en día, si eres un autor novel de libros infantiles, tienes muchas más oportunidades que hace 10 años. Quizá hayas pensado que tu única alternativa, al comprobar que las editoriales grandes conocidas no están dispuestas a apostar por tu libro, sea la autoedición.

Pero consideramos que la autoedición no es una posibilidad para dar viabilidad a un proyecto infantil por razones muy obvias.

Una obra infantil debe estar corregida y adaptada dependiendo del público al que va dirigido, es muy importante tener en cuenta la edad del lector al que quieres dirigir tu obra. Es muy importante estar muy bien asesorado por un equipo de profesionales que ya tenga experiencia en la publicación de obras infantiles. La autopublicación no te dará esto.

Apostar, hoy en día, por un autor novel que tiene un proyecto muy interesante pero que no deja de ser un autor desconocido para el exigente público lector es una opción muy arriesgada para cualquier editorial.

La editorial infantil BABIDI-BÚ se dio cuenta de esto hace ya algunos años.

En el año 2012-2013, nuestra web tenía un cartel en la zona de contacto en el que ponía de modo muy explícito: “por favor, no envíen manuscritos, tenemos cerrada nuestra selección”. Aun así, seguíamos recibiendo manuscritos de autores interesados en publicar bajo nuestro sello.

Pero entonces no teníamos presupuesto para publicar más de un 2 o 3% de las propuestas que nos llegaban, y más aún, solo teníamos posibilidad de publicar las obras que nos llegaban de otros autores que ya conocíamos y que presuponíamos que podrían tener un seguro recorrido comercial.

No obstante, aún teniendo dicha advertencia pública en nuestra web, nos inundaban los manuscritos de autores que querían publicar con nosotros.

Aún recuerdo a ese primer autor de un cuento alucinantemente que nos dijo: “yo estaría dispuesto a comprar algunos libros que podría perfectamente vender en mi entorno más cercano, con ello ya os aseguraría que, al menos, en el caso de que la publicación del libro fuera un desastre, habría vendido al menos 100 ejemplares, es más, los compraría de todas formas, porque soy un autor al que le gusta promover su libro y quién mejor que yo para ser el embajador del mismo ante un público desconocido”.

Entonces comprendí que podría arriesgarme a publicar su obra, arriesgando solo la mitad de la inversión, ya que la otra mitad estaría cubierta por la compra que hiciera el autor desconocido. Pero, la verdad es que era una obra superinteresante y pensé que, si él la impulsaba, podría empezar a ser conocida y, poco a poco, gracias a la labor conjunta de ambos, tenía cualidades suficientes para empezar a venderse en librerías por compradores anónimos.

Gracias a este autor, él sabe perfectamente quién es (al que le estoy eternamente agradecida) y algunos otros que vieron detrás, ideamos una “fórmula mágica” por la cual podríamos impulsar, entre todos, muchos proyectos que años atrás se nos quedaban, gráficamente, guardados en los cajones de nuestra editorial, a la espera de que algún día tuviéramos presupuesto para publicarlos.

¿Qué mejor forma de poner nuestro granito de arena en la ilusión de tantos autores nóveles que en otras editoriales no tienen cabida?

Tenemos la certeza, por la experiencia de estos años, de que las obras de calidad de autores desconocidos que confían en su ellas y que les encanta promocionarlas e ir a presentaciones y actos, a cuenta-cuentos y actividades, esas obras de las que hay tantas y tantas que son maravillosas y que tanto aportan a la infancia y adolescencia de nuestros hijos, pueden funcionar y funcionan.

Por eso, cada mes, seleccionamos las 10 mejores propuestas de autores noveles y apostamos por ellas, en colaboración con ellos.

Hoy en día, si no fuera por esta simbiosis necesaria a la hora de publicar un libro de un autor novel, sería imposible publicar toda esta cantera de obras maravillosas.

Eternamente agradecidos a ellos por hacernos crecer en nuestra tarea educativa.