▷ Cómo escribir ciencia ficción

cómo-escribir-ciencia-ficción

Naves espaciales, mundos de fantasía, futuros de tecnología, invasiones alienígenas… El mundo de la ciencia ficción es uno de los géneros literarios que más posibilidades nos ofrece a la hora de narrar nuestra obra. Sin embargo, si bien es cierto que nos permite crear mundos basados en nuestra imaginación, el crear una buena historia de ciencia ficción es complicado. ¿Cómo escribir ciencia ficción y conseguir una buena novela? A lo largo de este post, te ofrecemos algunas de las claves para que puedas escribir tu propio relato de ciencia ficción.

Antes de aprender cómo escribir ciencia ficción, tenemos que preguntarnos, ¿qué es la ciencia ficción? La ciencia ficción es un género especulativo que relata acontecimientos posibles desarrollados en un marco imaginario, cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de ciencias físicas, naturales y sociales.

Normalmente suelen estar ambientadas en futuros imaginarios, aunque también pueden ambientarse en tiempos pasados, presentes e incluso en mundos alternativos, ajenos a la realidad. La acción de la historia ofrece multitud de posibilidades, ambientados en diferentes escenarios, ya sean imaginarios o reales. Sus personajes son igualmente diversos, desde seres humanos, hasta extraterrestres, pasando por robots.

Y para contar estas historias, la ciencia ficción nos ofrece un amplio abanico de opciones. Biopunk, colonización espacial, la robótica, los viajes en el tiempo… Son algunos de los subgéneros que podrás utilizar para enmarcar tu idea y transformarla en tu relato de ciencia ficción. Una vez que ya sabemos qué es la ciencia ficción es hora de afrontar cómo escribir ciencia ficción.

El paso previo a escribir ciencia ficción

Puede que hayas dado con la mejor idea para escribir tu obra de ciencia ficción. Te ha podido llegar en cualquier momento. Estabas en el supermercado esperando una cola interminable y se te ha encendido la bombilla. Pero ahora comienza la tarea más complicada, llevarla al papel. Para que tu idea se convierta en un buen libro de ciencia ficción es necesario que hayas leído mucha ciencia ficción. Todo buen escritor es un gran lector. Y para saber qué es lo que funciona en una novela de ciencia ficción, tienes que saber cómo se hace, cómo se presenta, qué es lo que triunfa…

Por ello, para saber cómo escribir ciencia ficción, tenemos que saber qué se hace. Sin embargo, este no es el único elemento en el que tendrás que estar al día. En este tipo de relatos, la tecnología, los mundos futuros, los robots… Son temas muy recurrentes, por lo que tendrás que estar un poco al tanto de las novedades científicas que están surgiendo. Así podrás ambientar tu obra de la forma más correcta posible.

Esto no implica que no puedas usar tu imaginación para construir tu relato. Ni mucho menos. Tu imaginación será tu gran aliada a la hora de narrar tu historia hacia la conquista del espacio, o para evitar una invasión alienígena y salvar a la humanidad. Consiste en que, a partir de conocer la tecnología, podrás construir relatos más certeros que, sin duda, serán de agrado para el público.

Cómo escribir ciencia ficción

Ahora que ya conoces qué es la ciencia ficción y todo el trabajo de documentación que hay que realizar, es hora de ponernos a escribir. ¿Pero cuáles son los elementos que debe de llevar una obra de ciencia ficción? A continuación, te detallamos algunos de los aspectos sobre los que tendrás que trabajar para escribir una buena novela de ciencia ficción. Estos son: crear tu propio mundo, otorgarle la mejor ambientación, ofrecer una verosimilitud y coherencia, el desarrollo de la trama, creación de personajes, el lenguaje y el desenlace de nuestra historia.

Crear nuestro propio mundo

Como explicábamos, la ciencia ficción implica desarrollar un mundo imaginario. Una historia que transcurre en un mundo que nosotros hemos de crear. Es el elemento clave que diferencia al mundo real del mundo de nuestra obra. Es nuestro, nadie puede hacerlo por nosotros. Y para crearlo, tendremos que hacer uso de nuestra imaginación.

Pero, para dar forma a nuestro mundo, tendremos que tener en cuenta una serie de requisitos que nos complicarán la tarea de crearlo. Uno de los primeros aspectos a tener en cuenta es en qué tiempo vamos a enmarcar nuestro escrito. No es lo mismo que ambientemos nuestra obra en un futuro inmediato, que avancemos en el futuro hasta el año 4500. Esto implica que tendremos que desarrollar cómo ha avanzado la sociedad, qué elementos tecnológicos tiene (estar al tanto de las novedades), contacto con extraterrestres… Pero deberás hacerlo con cuidado. No sabemos cómo estará el mundo de aquí a veinte años, por lo que podremos crear una historia de ciencia ficción que pueda quedarse desfasada.

Siguiendo esta estela, es importante que en los primeros capítulos detalles todas las reglas de tu mundo. Cómo funciona la sociedad, qué pueden hacer a diferencia del mundo real, cuáles son las características de los personajes… En este género, no vas a tener problemas en torno a la descripción de tu mundo, puede haber multitud de posibilidades. Lo que sí deberás hacer es ser firme a estas reglas que vas a detallar. Si en el mundo que has creado los personajes pueden volar, sigue con esa estela. Pero si nunca ha volado en todo el libro, nunca lo pongas como un giro final.

Una correcta ambientación

No sólo tendrás como objetivo el construir un mundo totalmente inventado. Si esta ya es una tarea que requiere horas de trabajo, el cómo vamos a detallarlo no será menos sencillo. Nuestro mundo ha de quedarle claro a los lectores. Qué características tiene, quiénes son los personajes que lo habitan, cómo se comportan en él… Diferentes consideraciones que tendremos que explicar de la forma más completa posible.

No obstante, no debemos olvidar que estamos narrando un libro, una novela, un relato… En definitiva, una historia. No estamos creando una enciclopedia sobre una sociedad inventada, estamos llevando a cabo nuestra propia historia de ficción. El lector quiere una historia que lo atrape y si nos dedicamos a ofrecerles un sin fin de datos, lo que lo atrapará serán las páginas de nuestro libro. No porque sea buena, sino porque haremos que se pierda en ella.

Nuestro hándicap como escritores, como explicábamos, será encontrar este término medio entre describir cómo es nuestro mundo, sin aburrir al lector. Describir de forma literaria, a partir de la historia y de los personajes. Es obvio que, en ocasiones, nuestra historia requerirá que profundicemos en un aspecto que tendremos que describir. Si en un capítulo nos hemos pasado describiendo, podemos compensarlo ampliando la historia, la interacción entre los personajes… Se trata de encontrar un equilibrio.

También es recomendable que, si has ofrecido muchos datos y mucha información acerca de tu mundo inventado, utilices un lenguaje más sencillo. El lector ya habrá hecho un ejercicio de memoria y de comprensión para tener claro como es el marco que le estás presentando. Si ambientas tu obra en un mundo dominado por ciborgs y usas un vocabulario tecnológico específico, el lector puede cansarse durante la lectura. No hablamos de emplear un vocabulario vulgar, sino de uno cotidiano.

Ofrecer verosimilitud y coherencia

La coherencia es una de las reglas de oro a la hora de cómo escribir ciencia ficción. Podremos inventar mundos que pueden diferir en mil y una formas de nuestro mundo actual. Y esto será respetado por los lectores. Pero no podremos ser incoherentes, sino perderemos a todo nuestro público lector. Tenemos que crear un mundo que, aunque imaginario, sea coherente, que pueda existir. Si nuestra historia va a basarse en una especie alienígena acuática que ha invadido la Tierra, es obvio no la podremos situar en Madrid. Aliens acuáticos; sí, aliens acuáticos que viven fuera del agua; ya no tanto.

Además de la coherencia, a los lectores deberemos ofrecerle verosimilitud. Este término lo que viene a decir es que, a pesar de que sea un mundo inventado, tiene que parecernos que es real. ¿Y cómo lo conseguimos? A partir de los detalles. Detalles que sí existen en nuestro mundo, aplicados a nuestra historia inventada. Un microondas instantáneo de la marca de un electrodoméstico de nuestro tiempo, unas zapatillas Nike que se autoajustan, un cochevolador Delorian… En el mundo de la ciencia ficción, tenemos multitud de ejemplos.

Necesitamos coherencia y verosimilitud para hacer que nuestros lectores disfruten de nuestra obra y se sumerjan en ella. Si no es así, desconectarán y nuestro libro de ciencia ficción acabará guardado en una repisa.

Ciencia ficción, hay que trabajar la trama

Ya hemos construido nuestro propio mundo. Tenemos las reglas fijadas para que el lector comprenda el marco en el que está situado. Además, nuestra historia es coherente y verosímil, tenemos todo para que nuestro relato funcione. O tal vez no. Es cierto que, si hemos hecho este trabajo previo, tendremos mucho adelantado acerca de cómo escribir ciencia ficción. Sin embargo, no tenemos que olvidar que hablamos de una historia, una historia que tenemos que trabajar para que enganche al lector.

Como en cualquier género, tener una buena trama es un aspecto esencial para que nuestro libro triunfe y sea consumido por los lectores. Tendremos que desarrollar una historia en la que nuestros protagonistas tengan que superar alguna dificultad, o cualquier otra trama que se te ocurra. Puedes desarrollar cuantas tramas quieras detallar. Trama principal, la secundaria, una historia que explique el cómo ha llegado a ser ese personaje enigmático… Sin embargo, debes saber que siempre han de tener una correlación, no podemos añadir por añadir. También es recomendable no construir muchas tramas, puesto que el lector puede perderse en ellas.

Asimismo, a la hora de construir una trama para el género de ciencia ficción, debemos tener en cuenta que toda acción debe de tener su reacción. Esta es otra de las fórmulas que nos ayudará a darle verosimilitud a nuestra historia. La nave espacial tiene un precio, nuestro protagonista o el villano tendrá un punto débil, atacar una zona desatará una guerra… Construimos historias veraces en nuestro mundo inventado, que hará que el público conecte con lo que le estamos contando.

Desarrollar los personajes

Y, al igual que la trama, cómo creamos a nuestros personajes será otro de los aspectos fundamentales que tendremos que trabajar en nuestro relato de ciencia ficción. Al igual que ocurre con el mundo que creemos, los personajes también requerirán una mayor extensión a la hora de explicar cómo son, cómo interactúan, de qué forma piensan… Aún más si decidimos que no son humanos.

Sí es importante que, aunque nuestros protagonistas no sean personas, cuenten con cualidades humanas. Es otra forma de otorgarle a nuestra obra verosimilitud y coherencia, además de que podremos hacer que los lectores se identifiquen con los personajes. Continuando con esta línea, también será recomendable que los personajes, al menos los principales, tengan nombres fácilmente recordables. Si nuestro protagonista va a ser un robot llamado cXktp, para el lector será difícil de memorizar, por no hablar de la pronunciación. Conseguiremos un mayor efecto si a ese mismo robot lo llamamos Cyborg-74 o Cy-B.

Cabe destacar que, en nuestro relato de ciencia ficción, a estos personajes les atribuimos unas cualidades que regirán cómo y por qué actúan de esa manera. En nuestro mundo, se comportan de la forma que hayamos decidido porque allí es lo corriente, y siempre tienen que responder acorde a esto. Si narramos una historia espacial, los personajes serán tripulantes espaciales siempre. Usarán su nave para ir a otros planetas, se teletransportarán, lucharán contra extraterrestres… Pero no podrán sorprenderse de que existan. Vuelve la idea de ser coherentes.

El lenguaje a emplear

En este apartado, debemos de recuperar las consideraciones que ya te hemos expuesto al principio del post. Por mucho que tengamos que explicar de nuestro mundo, no podemos olvidar que estamos hablando de un relato literario. Debe ser una historia que contemos y, para ello, debemos redactar de la mejor forma posible. Tenemos que emocionar al lector con nuestro escrito, que no quiera abandonar la lectura de nuestra obra. Por ello, no podemos perdernos en largas descripciones, ni en una historia interrumpida cada dos capítulos, puesto que el lector nos abandonará.

Otro de los puntos complicados de escribir ciencia ficción es que, casi todo está ya inventado. ¿Cuántas historias de viajes al futuro existen?, ¿y al pasado?, ¿una invasión extraterrestre? mejor una aventura espacial… Como ves, existen multitud de relatos cuya temática se ha repetido en multitud de libros. Porque, en la ciencia ficción, no es tan importante qué cuentas sino cómo lo cuentas. En un género tan explotado, se hace vital que sepamos cómo contar nuestra historia de forma atractiva, documentada, que consiga llegar al público de este género.

Para conseguir una buena historia y, más importante, saber cómo escribir ciencia ficción, deberemos abandonar el uso de los clichés de este género. El público que suele consumir este tipo de libros es exigente, quiere datos certeros y lógicos, por lo que agradecerán que tu libro también lo sea.

Un cierre a la altura

Llegados a este punto, si has trabajado todos los pasos expuestos, tu libro está a punto para ser publicado y ser un éxito. Has hecho una dura investigación previa, dominas el género, has creado un mundo original e impresionante, donde los detalles son los justos, los personajes están perfectamente definidos y tienes una trama genial. ¿Por qué no cerrarla de la mejor forma posible?

El final del libro que escribas de ciencia ficción será otro de los aspectos fundamentales en los que tendrás que trabajar. Será la diferencia entre que los lectores digan que tu historia es buena, pero el final es predecible a, ¡es un libro fantástico, lo recomendaría 100%! El final de la historia que creemos ha de ser original y, como venimos diciendo, alejados de clichés predecibles para no destrozar nuestro relato. Trabajar en el desenlace será la diferencia entre una gran obra y otra del montón.

Cómo publicar tu escrito de ciencia ficción

Una vez que tengas la idea de tu relato de ciencia ficción, te surgirá la duda de cómo publicarlo. Quizás ya tengas tu genial historia escrita, pero no sabes cuáles son los pasos que tienes que dar para publicar tu obra. Hoy en día, la publicación es una tarea sencilla. A través de la web y, con una simple búsqueda, podemos encontrar infinidad de editoriales con las que podríamos trabajar.

¿Pero por cuál me decido? Hay multitud de pasos a seguir y necesito de una editorial que me ayude en el proceso de publicar. BABIDI-BÚ es una editorial infantil y juvenil que estará encantada de asesorarte en todos los procesos a seguir para publicar tu obra. Desde su edición hasta su distribución. Contarás con un equipo de expertos que estarán junto a ti en todo el proceso, ofreciéndote una atención especializada, asesorándote en todo momento, pero teniendo en cuenta cuáles son tus preferencias sobre tu libro.

Además, en la sección de nuestra web Vide(opiniones), encontrarás ponemos a tu disposición todas las experiencias que han tenido los autores que han decidido trabajar con nosotros. Los vídeos de sus opiniones nos avalan. Es nuestro mejor regalo detrás de todo proceso. Alcanzamos la cima con cada sueño hecho papel con nuestros cuentos y libros juveniles.

Preguntas frecuentes sobre cómo escribir ciencia ficción

¿Qué es la ciencia ficción?

Género especulativo que relata acontecimientos posibles desarrollados en un marco imaginario, cuya verosimilitud se fundamenta narrativamente en los campos de ciencias físicas, naturales y sociales

¿Cómo ambientar la historia de ciencia ficción?

Suelen ambientarse en el futuro, pero también en el pasado o en mundos imaginarios

¿Cuál es el primer paso para escribir ciencia ficción?

Por un lado, hay que leer mucha ciencia ficción. Saber qué es lo que se escribe y cómo se hace. Además, tendrás que estar al tanto de las novedades científicas

¿Cómo creo mi historia de ciencia ficción?

Es necesario crear un mundo propio, que salga de tu imaginación. Debe estar perfectamente definido y las reglas de lo que pueda y no pueda pasar en él deben estar totalmente claras

¿Cómo se le da una correcta ambientación a la historia?

Tendrás que describir el mundo, sin alargarte demasiado en los detalles. Tienes que escribir una historia, no estar constantemente interrumpiendo el ritmo de lectura. Usa un lenguaje sencillo, pero no vulgar

¿Cuáles son los dos elementos más importantes de la ciencia ficción?

La coherencia y la verosimilitud. La historia ha de tener sentido para el lector, además de poder creer que ese mundo pueda llegar a existir, por muy fantástico que se cree

¿Cómo construimos la trama?

Todo lo que redactemos ha de tener su razón de ser, tanto la trama principal como las secundarias que decidamos añadir. Además, toda acción ha de tener su reacción. Construir historias veraces para dar verosimilitud al relato

¿Cómo creo a los personajes?

También requieren de una extensión para explicar cómo son, se comportan, actúan... Es recomendable que cuenten con cualidades humanas. Acercamiento e identificación del lector con ellos. Es mejor que tengan nombres fácilmente recordables y que sean consecuentes con la trama

¿Qué lenguaje empleamos para la ciencia ficción?

Hay que redactar la historia de la mejor forma posible. Describir, sin excederse en las explicaciones de nuestro mundo Problemática: Todo está inventado. No importa tanto qué contamos sino cómo lo contamos.

¿Es muy importante el final de una historia en la ciencia ficción?

Será la diferencia entre una gran obra y otra del montón. El final de la historia que creemos ha de ser original y, como venimos diciendo, alejados de clichés predecibles para no destrozar nuestro relato.