▷ La importancia de las ilustraciones en los libros infantiles

Las ilustraciones que aparecen en la mayoría de los libros infantiles hacen que sean más visuales, vivos y coloridos, pero ¿por qué es tanta la importancia de las ilustraciones a la hora de publicar un libro infantil? Si ahondamos en la cuestión, encontraremos muchas razones que nos harán replantearnos qué ilustraciones empleamos para acompañar a nuestro nuevo libro para que, sin duda, consigamos un gran resultado.

El público infantil, un gran reto

El público infantil, y especialmente aquellos que están comenzando a leer, pueden tener ciertas dificultades para entender el mensaje que les quieren transmitir los libros infantiles. En ese momento, entran en juego las ilustraciones. El niño o niña aumentará su capacidad de entendimiento a medida que vaya creciendo y adquiriendo la habilidad de la lectura, pero para ello, las ilustraciones son un apoyo fundamental que los hará mejorar y aprender.

Las ilustraciones que acompañan a los libros infantiles no solo ayudan al niño a conocer a los personajes que intervienen en la historia e identificarlos rápidamente, sino que también les permite seguir el hilo conductor de la historia de forma visual, lo que les hace adentrarse en la historia y entenderla. Por esa razón, aunque la comprensión lectora de este público infantil no sea muy alta, el apoyo del texto mediante el uso de ilustraciones le facilitará la tarea de entender qué mensaje les manda el libro. Es aquí donde reside la importancia de las ilustraciones a la hora de publicar libros infantiles.

Los álbumes ilustrados

En algunas obras, como los álbumes ilustrados, en los que prima el peso visual de las ilustraciones, estas cumplen prácticamente con la función del texto al sugerir ideas, conceptos, situaciones o personajes que el niño entiende con facilidad. En estas situaciones, las funciones de texto e ilustración quedan difuminadas ya que se complementan perfectamente dotando al libro de un sentido claro. Cuando los más pequeños, e incluso los adultos, abren un libro para leerlo, lo primero que llama la atención son las ilustraciones, incluso más que el texto, por lo que la importancia que tienen es indudable. Pero, para que las ilustraciones y el texto sean prácticamente uno, es importante elegir bien, ya que una mala ilustración hará que nuestro libro no sea tan bueno como pretendemos y el mensaje no se transmitirá de la misma forma.

El proceso de creación

Durante el proceso de creación de un libro, autores e ilustradores deben llegar a un acuerdo para elegir que imágenes acompañaran al texto. El entendimiento entre ambos debe primar, de lo contrario, el texto y las ilustraciones no tendrán un sentido juntas. Se debe buscar una armonía para que el cuento sea llamativo y los más pequeños se interesen por él al ver las imágenes que le acompañan. Esto hará que nuestros pequeños lectores se sumerjan en un mundo de fantasías imaginando las historias que cuentan los libros.

Sin embargo, no todas las editoriales creen en el valor de las imágenes que acompañan al texto. En Internet existen bancos de imágenes donde hay un sinfín de ellas entre las que elegir por si necesitas ilustrar cualquier trabajo, y que a su vez son empleadas por editoriales para ilustrar los libros de sus autores. Lejos de ser un acto profesional que resta importancia a la labor del ilustrador, los libros carecen de un sentido propio, puesto que, por mucho que puedan tener una temática similar, nunca se ajustarán del todo ni guardaran un sentido. Por otro lado, no son personalizados, ya que las imágenes colgadas en Internet son accesibles para todo el mundo, por ello, puede que encuentres otro libro con las mismas imágenes que tiene el tuyo, lo que le restará originalidad y exclusividad a tu cuento.

La importante labor del ilustrador

Todas estas razones convierten la labor del ilustrador en algo indispensable en el proceso de creación de los libros infantiles, no es un factor más en una obra, sino una parte principal de la misma. Por eso, elegir bien tus ilustraciones marcará la diferencia en tu libro y conseguirá que despierte la curiosidad y el interés de los lectores más pequeños por tu obra.