▷ Cómo escribir un libro juvenil

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Quiero escribir mi libro. Últimamente esta idea ronda con frecuencia por tu cabeza. Eres un gran lector y te has decidido a llevar a cabo ese sueño de escribir tu propio libro juvenil. Quizás, el escribir un libro es una de las tareas más arduas que podemos afrontar como escritores. Por su volumen, por su extensión… Requerirá de nosotros un duro trabajo que, no nos engañemos, será complicado. El establecer una rutina, asumir que habrá días duros, tener que reeditar lo escrito… Son muchas pegas que nos encontraremos a la hora de llevar al papel nuestra obra. Aun así, el escribir un libro es uno de los géneros más gratificantes a la hora de escribir literatura.

El libro juvenil

Al libro juvenil lo podemos definir como una obra de gran extensión, dirigida especialmente a lectores, en su mayoría, juveniles, aunque no exclusivamente. Una historia, que puede basarse en cualquiera de las temáticas de la literatura (amor, tragedia, aventuras, ficción…), pero cuyo tratamiento suele ser estar más adecuado al público que va dirigido.

Pero, ¿cómo escribir un libro juvenil? Como decíamos, escribir un libro ya trae consigo una tarea difícil. Es una obra de una gran extensión, en la que tendremos que aunar una historia con gancho, un tratamiento idóneo, unos personajes con los que se identifiquen, unas situaciones que vayan a vivir… Para lograr que el lector consiga sumergirse en nuestras páginas y no quiera abandonar la lectura de nuestro libro juvenil.

Quizás ese es uno de los puntos clave que tenemos que tener en cuenta a la hora de confeccionar nuestro libro. No tenemos que pensar en cuánto vamos a tardar, la de páginas que tenemos que escribir… Sería un grave error. Hay que tener claro qué es lo que queremos contar, cómo vamos a hacerlo y a quién vamos a transmitirlo. Con estas tres ideas claras ya podemos ponernos manos a la obra.

Antes de empezar, investiga

El paso previo a ponernos manos a la hora, es que tenemos que saber cómo vamos a abordar nuestro libro. Quizás es igual de importante cómo escribir nuestro libro juvenil que qué queremos escribir. Será el primer paso que tengamos que tomar. Qué escribimos. La clave para saber qué escribir no es otra que ser un gran lector. Tenemos que tener una buena base para saber cuáles son los libros que sí funcionan, qué es lo que engancha…

Tras tener esto claro, tendremos que ser conscientes del público al que nos vamos a dirigir y qué género es el que vamos a utilizar para narrar nuestro escrito. Y ¿por qué esto último es importante? Pues porque nos ayudará a escribir nuestra historia de una manera más sencilla. Si estamos habituados a leer novelas de aventuras, nos será más fácil escribir un buen libro de este género, frente a un libro histórico.

Si tenemos claro el género que vamos a utilizar para escribir nuestro libro, es hora de abordar al público al que lo vamos a dirigir. En nuestro caso, el libro juvenil está destinado en su mayoría a los adolescentes. Hablamos de un público que va a vivir sus primeras experiencias, que vive intensamente todo y que, por la edad, tiene un punto de rebeldía con la autoridad.

Y, ¿qué ofrecer a este tipo de lectores? Aquí tendremos que realizar un ejercicio de documentación. Para ello, hay que preguntarse ¿cuáles son los libros que consumen? ¿Estarían dispuestos a comprar mi idea? ¿Cómo escribir mi libro juvenil para que les resulte atractivo? Responder a estas preguntas nos puede dar la clave para empezar a escribir nuestro libro. Te puede servir de ayuda que tú mismo te contestes a esta pregunta, ¿Qué fue lo que te gustó para comprarte tu último libro?

Cómo escribir un libro juvenil

Si ya hemos completado este trabajo previo, es hora de ponernos a escribir nuestro libro juvenil. Pero, ¿cuál es el mejor género para escribir mi libro? Dependerá de la idea que quieras contar y cuál es la mejor opción para trasladarlo al papel. Puede ser un libro de aventuras, de ciencia ficción, histórica, policíaca, de terror, fantasía… La elección es tuya.

¿No tienes claro qué genero utilizar o quieres leer algún ejemplo de estos libros? En BABIDI-BÚ ponemos a tu disposición un amplio catálogo de libros juveniles en nuestra web.  Si necesitas un modelo que te sirva de inspiración o simplemente quieras conocer nuevas historias de los autores que ya han publicado con nosotros. Esto debe servirte como idea, no se trata de que copies a los diferentes autores. Tu idea es tuya y debes redactarla de la forma más personal posible.

Una vez llegados a este punto, ya tienes clara tú idea y cómo quieres escribir tu historia, pero ¿cómo hacerlo? A continuación, te detallamos algunas de las claves que tendrás que tener en cuenta para saber cómo escribir tu libro juvenil. Trabajaremos en la idea, el principio y final, los capítulos, los personajes, la estructura interna y el ritmo narrativo.

La historia nace de una idea

Para que nuestro libro juvenil se convierta en una historia que merezca ser leída, tendremos que expresar una idea llamativa, que atrape al público. No quiere decir que con la idea sea suficiente. Hay grandes ideas que, por no saber cómo escribir un libro juvenil, se han quedado sin publicar.

La idea es el punto de partida de nuestro libro juvenil. La base con la que empecemos a trabajar. Esto es lo que quiero contar y voy a ponerme a ello. Sin embargo, no es una tarea sencilla. A la hora de escribirla, daremos con mil y una ideas que al principio nos parecerán maravillosas y con el tiempo las acabemos desechando. No hay que agobiarse por ello. Muchos autores tuvieron unas ideas al principio en las que basaron su historia y acabaron desechándolas. Hay que empezar a desarrollar la idea y, cuando podamos responder a todas las preguntas que nos planteemos, procederemos a narrar nuestro libro.

Tendremos un mayor éxito a la hora de escribir nuestro libro juvenil si nuestra idea es algo que nos apasiona. De forma que disfrutes explicando esta idea, desarrollando las tramas, insertando a los personajes… De esta forma, el lector podrá sentir leyendo esta motivación que tú expusiste al escribir tu libro. Será un reflejo de estas emociones que estés exponiendo sobre el papel, algo que el lector agradecerá a la hora de leer tu historia.

Principio y final, claves

El primer capítulo será determinante para escribir nuestro libro juvenil. Las primeras páginas son la presentación de lo que queremos contar, los motivos que les ofrecemos a los lectores para que lean nuestra historia. Nos sirve para llamar su atención, para despertar la necesidad de leer nuestro relato.

Esto conlleva una problemática. Primera impresión no hay más que una. Por ello, el conseguir impactar en el público se hace tan necesario. Y es que, aunque nuestro libro sea excelente, si no tenemos un principio que enganche estamos perdidos. Debemos tener un principio ágil, dinámico, interesante y atractivo. No podremos hacer una introducción vacía de lo que va a ser el libro. Tenemos que presentar el comienzo de una historia interesante, que nos consiga atrapar y no querer soltar el libro.

Tras escribir nuestro principio que enganche el lector, es hora de ponernos a contar nuestra historia. Es recomendable no ir escribiendo sin rumbo. Si decidimos ir capítulo por capítulo en nuestro relato, corremos el gran riesgo de acabar perdido entre la infinidad de páginas. Muchos autores recomiendan elaborar un esquema. Seguro que has visto en muchas películas policiacas el gran muro con el hilo rojo. Esa es la idea.

No nos hace falta un tablón inmenso con metros de hilo rojo. Podemos detallar un esquema en un cuaderno, de forma que marquemos la trama a seguir por los diferentes caminos. Como si se tratase de un GPS que nos va a guiar por el mundo literario. Con el rumbo fijado y sabiendo cómo queremos terminar nuestra historia, podemos adentrarnos en cómo llegar hacia el final, desarrollando los capítulos.

El grueso de nuestro libro

Como decíamos, los capítulos serán el desarrollo de nuestra historia, desde el comienzo atractivo que le demos a nuestro libro hasta el final de esta. Cada capítulo tendrá la duración que requiera nuestra historia. No existe una extensión mínima. Eso sí, es recomendable no alargarlos mucho, puesto que existe el peligro de perder al lector. Recuerda, estamos ante lectores adolescentes, no son lectores formados.

La trama que estemos exponiendo en nuestro libro nos marcará la extensión. Los capítulos son las historias que van a dar sentido al final de nuestro libro. En ellos vamos a presentar conflictos que sufren los personajes o los giros argumentales, aquellos desafíos que tendrán que superar. Con esto último debemos tener cuidado. No podremos crear una tensión exagerada en nuestros capítulos. Hay que usarlos con moderación. Podremos establecer varios giros argumentales que creen tensión y nos permitan desarrollar la historia, pero en todos hacemos uso de este recurso, perderemos al lector.

Ligado a esta idea, es muy importante que los capítulos que narremos en nuestro libro juvenil tengan coherencia los unos con los otros. Que continúen con la historia que estamos contando. Es cierto que en algunos relatos está presente la técnica del flashback, que consiste en llevarnos al pasado. Pero esta técnica no está reñida con seguir una coherencia en la historia.

Conforme avancemos en nuestra historia también tenemos que prestar especial atención a los datos que le ofrecemos al lector. Sin duda, esta es una de las tareas complicadas a la hora de escribir un libro. Tenemos que ofrecer los datos que aporten información para que nuestra historia esté clara, pero sin atosigar al lector. La personalidad de los personajes, en qué situación está, cómo son los escenarios… Habrá que ir desengrosándolo poco a poco, medir en qué momento los ofrecemos.

Personajes, cómo crearlos

Son los elementos importantes de nuestra historia. A través de los personajes vamos narrando la trama de nuestro libro juvenil. Son los encargados de realizar las acciones que detallemos en las páginas, sobre los que expondremos nuestros conflictos y nuestros contra argumentos. Sin embargo, ¿qué característica les doy a cada uno de los personajes?

Al tratarse de un libro, tenemos una mayor libertad a la hora de crear personajes, que en otros géneros. Siempre que estén bien detallados podremos tener una cantidad considerable de personajes en nuestra historia. Pero como decimos a lo largo de este post, ten cuidado con las cantidades. Modéralos, el lector debe saber quién es quién. Tendrás que mostrar un especial cuidado a la hora de construir al narrador, pues será el encargado de conducir la historia.

Así, en nuestra historia es recomendable que los protagonistas sean adolescentes, de forma que conecten con el público que los están leyendo. Como comentábamos al inicio, son personas emocionales, que quieren vivirlo todo intensamente y que van a tener sus primeras experiencias de adultos en la vida. Experiencias como que comentan sus errores propios, que se enfrenten entre ellos, etc.

Otro de los puntos interesantes es este punto de rebeldía que presentan los jóvenes. Para enfrentarse a la autoridad, podemos presentar a los adultos como los personajes secundarios que pongan trabas al desarrollo de nuestros protagonistas. Sin embargo, hay que tener mucho cuidado con lo que transmitimos, pues hablamos de un público que es muy influenciable. También es muy recomendable el establecer un amor romántico entre los personajes, lleno de aspectos emocionales. Y dada la edad de los lectores, no tenemos que tener tapujos a la hora de expresar la sexualidad, sin importar el género.

Estructura interna y ritmo narrativo

Para hablar de la estructura interna recuperamos la idea del esquema. Como decíamos anteriormente, tenemos que tener claro qué queremos escribir y cómo lo vamos a plantear. Así evitaremos dispersar al lector. A nivel de estructura, podemos emplear la que mejor nos convenga a cada uno. No hay que seguir obligatoriamente principio, nudo y desenlace. Dependerá de nuestra historia y cómo queramos contarla.

Un recurso que podemos utilizar en nuestro libro es la introducción de los diálogos. Con ellos podemos establecer una interacción entre los personajes, que se relacionen entre sí y se planteen los conflictos. Si estamos ante un libro juvenil, lo más recomendable es que nuestros capítulos tengan diálogos. Nos permite describir la personalidad de nuestros personajes, por qué se comportan así en las situaciones. Con esto tendremos que tener especial cuidado, porque los personajes también necesitan la coherencia en el desarrollo del libro.

En cuanto al ritmo, es otro de los elementos a los que tenemos que prestarle una especial atención a la hora de escribir nuestro libro. Este se establece entre cada capítulo y tendremos que conseguir darle un equilibrio en la sucesión de estos. Que sea ágil y tenga emoción. Dependiendo de lo que busquemos transmitir en nuestra historia, tendremos que conseguir acción, emoción, suspense…

No es más que conseguir un ritmo de lectura adecuado para nuestros lectores. Que disfruten a la hora de leerlo. Que no les resulte pesado, ni abusemos de ofrecerles sobresaltos ni muchos giros argumentales. ¿Cómo conseguirlo? No hay una fórmula exacta. Esto dependerá de nuestra historia y de cómo desarrollemos los capítulos que estemos escribiendo. La trama será la que nos pida cuándo debemos aligerarla o cuando debemos intensificarla.

Cómo publicar tu libro juvenil

Ya tienes algunas de las claves necesarias para escribir tu libro juvenil. Tendrás que armarte de paciencia, puesto que escribir un libro requiere de mucho tiempo. Además, en más de una ocasión, tendrás que borrar lo que ya has escrito y volverlo a rehacer. Se trata de una carrera de fondo, por lo que tendrás que armarte de paciencia para llevar a cabo esa historia que tanto deseas.

Aun así, llegará el día en que le des forma a esa gran idea que se te ha ocurrido y querrás hacerla realidad. Pero, ¿y si ya estás en ese punto? ¿Cuál es el siguiente paso que tienes que dar? Muy fácil, acudir a una editorial para publicarlo. Sin embargo, hoy en día en internet hay una gran cantidad de editoriales. ¿Por cuál decidirte?

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Preguntas frecuentes sobre cómo escrubir un libro juvenil

¿Cómo escribir un libro juvenil?

Se deben seguir una serie de pautas: investigación, desarrollo de la idea, construcción del principio, capítulos y final, desarrollo de los personajes y la redacción

¿Qué es un libro juvenil?

Escrito de gran extensión dirigido, especialmente, al público juvenil, pero no de manera exclusiva. Su temática es muy variada

¿Qué genero utilizo para escribir un libro juvenil?

Permíte multitud de géneros: ficción, aventuras, de ciencia ficción, histórica, policíaca, de terror, fantasía... Dependerá de la historia que narre el libro

¿Cuál es el primer paso para escribir un libro juvenil?

La idea. El libro juvenil nace de esta. Será la diferencia entre un libro corriente y un gran libro

¿Cómo redactar un libro juvenil?

Trabajar muy bien en el principio y el final de la historia. Los capítulos deben de tener coherencia los unos con los otros. Hay que cuidar el ritmo narrativo, para no perder al lector

¿Cómo son los personajes de un libro juvenil?

Permite una mayor cantidad de personajes que otras obras. Los protagonistas deben ser adolescentes, para que conecten con el público. Los secundarios ayudarán al desarrollo de los protagonistas o les crearán conflictos

¿Cómo publicar un libro juvenil?

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